La entrevista personal es el paso más importante y decisivo a la hora de entrar a formar parte en una empresa. Es una oportunidad para que el candidato se de a conocer ante la empresa en un breve espacio de tiempo.
Por parte de la empresa:
Determinar en qué medida el candidato encaja con el perfil previamente determinado
Informar al candidato sobre el puesto y la empresa
Obtener información sobre la empresa y el puesto
Directa o dirigida: El entrevistador dirige la conversación mediante preguntas estructuradas. Se caracteriza por el interrogatorio, la esquematización y la estandarización.
Libre o no directiva: De carácter no estructurada, el candidato es el protagonista. Las contradicciones aparecen con más probabilidad.
Mixta: El entrevistador sigue un modelo preestablecido pero dejando al entrevistado que hable libremente.
De tensión: Se crean situaciones de tensión para comprobar cómo reacciona el entrevistado ante situaciones frustrantes y de presión.
De grupo: Realización de dinámicas de grupo o debates para obtener el perfil de personalidad de los candidatos
Antes de la entrevista
Conoce bien tu curriculum:
Detecta los puntos débiles y cómo defenderlos
Analiza tus puntos fuertes con relación al puesto de trabajo
Piensa antes de actuar: Analiza las competencias que has desarrollado en cada una de las etapas como estudiante, becario y/o en las experiencias profesionales o extra-profesionales. Puede ser muy útil describir los resultados en términos de desarrollo personal y profesional.
Redacta una lista de tus éxitos y... de tus fracasos, y piensa en lo que has aprendido de cada uno de ellos.
Identifica tus cualidades, así como los aspectos en los que puedes mejorar, ilustrando todo con ejemplos.
Decide exactamente qué esperas de tu primer (o próximo) trabajo: En qué área de negocio quieres trabajar, si prefieres una compañía pequeña, mediana o multinacional, trabajar en equipo o solo, con qué sueldo, la movilidad que tendrás, qué nivel de autonomía deseas tener, qué posibilidades de desarrollo profesionales esperas y ordena todos estos criterios por orden de importancia.
Piensa dónde quieres estar...¡dentro de tres, cinco o diez años! Para responder correctamente a esta pregunta, es indispensable que no te centres únicamente en el plano profesional.
Conoce la compañía que te interesa y el puesto que ofrecen.
Infórmate bien sobre la empresa para mostrar tu motivación el día de la entrevista.
Analiza el puesto de trabajo al que se opta, sus requisitos, características y funciones
Averigua el nombre y cargo del entrevistador
Aprende a venderte: Pregúntate estas cuestiones clave antes de la entrevista. Asegúrate de que tienes una idea clara de tus puntos fuertes y de los débiles.
El día de la entrevista lleva el C.V. la carta de presentación que enviaste a la compañía, y una lista de los distintos contactos que hayas tenido con ellos.
Durante la entrevista
Actúa profesionalmente. La primera impresión cuenta:
Lleva la vestimenta adecuada. Evita ponerte ropa que pueda distraer al entrevistador o cosas que puedan ponerte en una situación incómoda. Tómate tu tiempo, asegúrate de que estás sentado cómodamente y relájate.
Cuida el comportamiento no verbal:
En cuanto llegues, preséntate y agradece al entrevistador que te reciba.
Estrecha la mano del entrevistador firmemente.
Cuida tu actitud: Lo más importante es ser natural, usa expresiones faciales que denoten receptividad, como sonreír.
Mira a los ojos al entrevistador. No mires al techo ni tampoco mires al suelo porque parecerá que estás distraído o a disgusto. Además, si te entrevistan varias personas, asegúrate de que mantienes un contacto visual con cada una de ellas, incluso si alguna de ellas no dice nada.
Escucha atentamente.
Sé preciso. Da siempre ejemplos concretos que respalden lo que digas.
No te extiendas demasiado. El entrevistador siempre puede pedir más detalles. Haz preguntas abiertas.
No intentes dar siempre la respuesta "correcta", la que crees que la compañía prefiere oír. No hay una respuesta correcta. Ahora bien, puede haber preguntas "adecuadas".
Modula la voz adecuadamente y no hables deprisa. De esta forma, resultarás más claro y comprensible.
Date tiempo para preguntar y responder a las preguntas.
Respeta el silencio. Si el entrevistador utiliza el silencio para ponerte a prueba, entra en el juego.
Contrasta lo que hayas dicho hasta el momento: "¿responde esto a su pregunta?", "¿quiere que diga algo más sobre ello?".
Evita utilizar palabras negativas, las frases obvias y los clichés.
No descuides tu forma de hablar a medida que vayas sintiéndote más relajado.
Al final de la entrevista:
Confirma brevemente que sigues interesado en el trabajo.
Haz preguntas abiertas y averigua cuál es el siguiente paso del proceso.
No hay nada malo en preguntar al entrevistador lo que piensa de tu candidatura.
Estate preparado para dar tu propia valoración de la entrevista.
Después de la entrevista
Actualiza tu CV. Redacta un resumen de la entrevista: a quién has conocido, cuánto ha durado, los puntos principales que habéis tocado, los puntos fuertes que has mencionado, las preguntas realizadas, etc.
Evalúa tu actuación.
¿Qué es?: Es una herramienta que permite observar y evalúa el comportamiento de un individuo, en relación a un grupo de referencia.
¿Para que se utilizan? Se usan para:
Predecir de forma fiable cómo se comportarán las personas en situaciones reales.
Diagnosticar y describir las características psicológicas del individuo.
Valorar o medir el rendimiento del individuo en un determinado momento y en relación a unas circunstancias precisas.
Características
Objetivo: Sus resultados son independientes del juicio de opinión del examinador.
Fiel: Proporciona los mismos resultados aún cuando se aplique a la misma persona en diferentes momentos.
Válido: Miden con precisión lo que pretenden medir.
¿Cómo actuar en un test?
Estar tranquilos y descansados para rendir al máximo.
Leer bien las instrucciones antes de empezar a contestar el test y seguirlas estrictamente.
No preocuparse excesivamente por el tiempo que nos dan, siempre hay menos tiempo del necesario.
Mantener la concentración en nuestro ejercicio, no estar pendiente de lo que hacen los demás.
Modelos de test de selección:
Test de personalidad: Contestar verdadero o falso a afirmaciones del tipo:
Me gusta salir de casa frecuentemente.
Suelo llegar puntual a las citas.
Me gustaría escribir una novela.
Suelo jugar a las cartas.
Practicaría la jardinería.
Test de aptitud numérica: Realización de operaciones matemáticas o inferir a a partir de un resultado dado la operación realizada.
2.415 X7=¿?
12.889-¿?=524
¿?+357=2.587
Tests icónicos: Consisten en encontrar en una sucesión de figuras la figura que complementa la serie.
Test de aptitudes espaciales: Consiste por ejemplo en la reconstrucción de figuras divididas en dos partes, eligiendo la figura que se acople perfectamente a la dada.
Test de aptitud verbal: Analiza la riqueza de vocabulario, comprensión lectora, uso del lenguaje. Por ejemplo de una serie de palabras encontrar el sinónimo de otra dada: Finalidad
Extremidad
Fin
Origen
Progreso
Solución: 2
O una serie de palabras encontrar la que no pertenece a la misma categoría:
perro, canario, vaca, camello.
Solución: Canario (ave)
Test de aptitudes motrices: Miden la velocidad, la coordinación motora, la rapidez de las reacciones, la destreza, etc.
Test proyectivos:
Técnicas proyectivas verbales: Como la asociación de palabras y la terminación de frases incompletas.
Test de percepción temática: Se presentan 20 escenas que representan situaciones ambiguas de uno o más personajes, pidiendo al sujeto que narre una historia.
Reactivo de Rosrschach: Consiste en la presentación de 10 dibujos simétricos de manchas de tinta, y el sujeto tiene que expresar todo lo que le evoque, explicando sus interpretaciones.